Los bancos de desarrollo necesitan un método coherente para evaluar los riesgos climáticos a los que se enfrentan sus inversiones, en todos los países en los que conceden préstamos y siguiendo unos criterios comunes. El «Risk Explorer» del Banco Asiático de Desarrollo cumple ese propósito y se basa en conjuntos de datos sobre riesgos que son globales, actuales y trazables hasta un método documentado.

FutureWater elabora tres de esos conjuntos de datos: calor extremo, sequía e incendios forestales. Cada uno de ellos se presenta para una referencia histórica y para cuatro «Trayectorias Socioeconómicas Compartidas», a lo largo de siete horizontes temporales de treinta años centrados en décadas y que se extienden hasta finales de siglo. Dado que los horizontes consecutivos se solapan en veinte años, se documentan como una visión continua en lugar de como muestras independientes.

El producto sobre el calor se elabora a partir del conjunto de datos NEX-GDDP-CMIP6 de la NASA y se presenta en tres «lentes térmicas» calculadas en paralelo a partir de los mismos datos diarios: la temperatura máxima de bulbo seco, una temperatura de bulbo húmedo-globo simplificada y la temperatura de bulbo húmedo. No se trata de alternativas entre las que elegir. Cada una responde a una pregunta diferente sobre el calor, y la diferencia entre ellas aporta información sobre la humedad. A su vez, cada lente incluye cuatro familias de índices, que distinguen el grado de extremidad de un evento poco frecuente, la frecuencia con la que se supera un umbral perjudicial y en qué medida una ola de calor se aleja de lo habitual en una ubicación determinada.

El producto sobre sequías utiliza el Índice Estandarizado de Precipitación-Evapotranspiración para caracterizar la frecuencia, la duración, la gravedad y la intensidad de la sequía, con eventos detectados y una climatología elaborada antes de la corrección del sesgo respecto a una línea de base observacional. El producto sobre incendios forestales obtiene datos meteorológicos relacionados con los incendios, corregidos de sesgos, a partir del archivo NEX-GDDP-FWI de la NASA y los organiza en tres niveles: un riesgo absoluto, un riesgo relativo al bioma —que analiza qué es inusual para una zona ecológica determinada— y un riesgo que tiene en cuenta la evolución futura de la vegetación como combustible.

Un aspecto común a los tres niveles es el énfasis en la trazabilidad. Cada conjunto de datos se corrige en cuanto a sesgos con respecto a una línea de base observacional, se comprueba mediante un conjunto estructurado de procesos de validación y se entrega con convenciones de metadatos documentadas, un manifiesto de archivos y sumas de comprobación, de modo que se pueda verificar la entrega. Los informes metodológicos recogen las opciones que se barajaron y rechazaron, junto con las adoptadas, de modo que un revisor pueda seguir el razonamiento que subyace a cada decisión.

MountAInWater llevará a cabo el primer reanálisis global exhaustivo de los recursos hídricos de montaña, combinando modelos físicos de alta resolución con inteligencia artificial. El proyecto comienza con un detallado trabajo de campo y la elaboración de modelos en cuatro «supersitios» situados en las Montañas Rocosas canadienses, los Andes, el Pamir y el Himalaya. Estas simulaciones servirán para entrenar modelos de IA que permitirán ampliar el enfoque a escala global, abarcando todas las principales cadenas montañosas con una resolución de hasta un kilómetro. El proyecto aborda las no linealidades y los puntos de inflexión en los glaciares, la nieve y el permafrost que rara vez se han tenido en cuenta hasta la fecha. Una vez completado el reanálisis global, el equipo se centrará en los puntos críticos regionales, es decir, las zonas que se enfrentan a cambios significativos en la disponibilidad de agua, para evaluar los impactos sociales y ecológicos y colaborar con las partes interesadas locales en estrategias de adaptación.

Junto con la Universidad de Wageningen y Hydrominds, FutureWater se centrará en identificar los puntos críticos de escasez de agua y simular la asignación de recursos hídricos en las regiones situadas aguas abajo. Esto implica evaluar dónde y cuándo se utiliza el agua de montaña para el riego, el agua potable y la energía hidroeléctrica, y cómo los cambios en la hidrología de montaña provocados por el clima afectarán a la seguridad hídrica de las comunidades situadas aguas abajo.

El proyecto reúne a socios de seis países: ISTA (Austria, líder), ETH Zúrich (Suiza), Universidad Técnica de Múnich (Alemania), Universidad de Lausana (Suiza), Universidad de Utrecht (Países Bajos), Universidad de Saskatchewan (Canadá), Universidad de Wageningen (Países Bajos), FutureWater (Países Bajos) y Climate Adaptation Services (Países Bajos).

Graphical User Interfaces are available for QGIS but only for SPHY v2.0 at the moment. This project will upgrade these plugins in order to make them compatible with the latest versions of SPHY (v3.0 and v3.1), QGIS and Python available. The updated plugins will also incorporate the additional functionalities to process state of the art new data sources as inputs.

As SPHY is used by FutureWater in several capacity building programs, our aim is to make the access to the data and the model as easy and intuitive as possible. With updated QGIS Plugins, no programming skills will be required to run the model, so a broader audience can use SPHY for their own purposes.

More information can be found at the SPHY website.

Los recursos hídricos en todo el mundo están sometidos a una presión cada vez mayor. Entre otros factores, el cambio climático, el aumento de la demanda de alimentos y energía y la mejora de los niveles de vida han multiplicado por seis las extracciones mundiales de agua durante el último siglo, con importantes consecuencias para la calidad y disponibilidad del agua, la salud de los ecosistemas y la biodiversidad. como estabilidad social.

Al promover y vincular modelos de sistemas hídricos con modelos de sectores como la agricultura y la energía, la biodiversidad o el transporte de sedimentos, el Proyecto SOS-Agua pretende sentar las bases para un marco de evaluación holístico de los recursos hídricos en escalas espaciales. Basado en cinco estudios de caso de cuencas fluviales en Europa y Vietnam (la cuenca del río Júcar en España, la región del Alto Danubio, los deltas de los ríos Danubio y Rin, y la cuenca del río Mekong), un equipo interdisciplinario de investigadores de diez instituciones en ocho países Desarrollar un SOS multidimensional para el agua. El marco permitirá evaluar los ciclos de retroalimentación y las compensaciones entre las diferentes dimensiones del sistema hídrico y ayudará a abordar desafíos globales, regionales y locales urgentes.

Además de ir más allá del modelado de sistemas hídricos de última generación, el proyecto desarrollará un conjunto integral de indicadores para evaluar y monitorear el desempeño ambiental, social y económico de los sistemas hídricos. Los investigadores participantes colaborarán con autoridades regionales y locales, representantes de los usuarios del agua, organizaciones no gubernamentales y ciudadanos para cocrear escenarios futuros y vías de gestión del agua. Al racionalizar la planificación hídrica en diferentes niveles, se puede garantizar que la asignación del agua entre sociedades, economías y ecosistemas sea económicamente eficiente, socialmente justa y resiliente a las crisis.

En asociación con el líder del proyecto IIASA y socios como la Universidad de Utrecht y EAWAG, FutureWater es responsable de varias tareas bajo el paquete de trabajo que busca mejorar las tecnologías de observación de la Tierra existentes para monitorear el desempeño de los sistemas de agua. Se desarrollarán y probarán nuevas aplicaciones en el contexto de las cuencas del estudio de caso SOS-Agua de los ríos Mekong y Júcar.

Para más información, visita la web del proyecto.

UNCCD is the sole legally binding international agreement linking environment and development to sustainable land management. As some of the most vulnerable ecosystems and peoples can be found in arid, semi-arid and dry sub-humid areas, UNCCD especially addresses these drylands. Productive capacities in drylands are threatened by megatrends such as climate change and land degradation, where changing precipitation and temperature potentially exacerbate processes of degradation and where degraded lands make productive systems more vulnerable to impacts of climate change.

UNCCD therefore aims to support the reorientation of productive capacities towards sustainable and resilient patterns, in order to reverse the impact of land degradation and mitigate climate change impact. To this end, UNCCD is interested in the identification of regions and crops at a particularly high risk of land degradation and climate change impact. The outcomes of this activity should support informing of national governments of risk profiles of their main cash crops and, subsequently, support identification of alternatives for value chains that are projected to become insufficiently productive in the future.

Subsequent work will link towards opportunities around other megatrends such as population changes, consumption patterns, energy and shifting geopolitical patterns present in the identification of new value chains.

El Banco Asiático de Desarrollo (ADB) busca desarrollar una nueva herramienta para la evaluación y cribado de riesgos climáticos y de desastres que reemplace la herramienta actualmente en uso. La herramienta de próxima generación incorporará las lecciones aprendidas a lo largo de casi diez años de actividades del ADB destinadas a mejorar la resiliencia climática y ante desastres de las inversiones del ADB, incluyendo aportes de una amplia gama de empleados y consultores del ADB.

La herramienta se diseñará para proporcionar una evaluación científicamente creíble y específica para el contexto de los proyectos, que permita identificar riesgos asociados al clima, el cambio climático y una variedad de peligros geofísicos en la etapa conceptual del proyecto. Esto servirá para guiar actividades posteriores, incluyendo el diseño de estrategias e intervenciones de adaptación y resiliencia.

La herramienta de próxima generación ofrecerá un mayor acceso a los datos subyacentes, mayor flexibilidad en la exploración de riesgos específicos iniciada por el usuario, y un mayor alcance para evaluar proyectos espacialmente más complejos, como redes viales y redes eléctricas. La herramienta también incluirá un módulo que permitirá generar de manera semi-automática una evaluación ligera de Riesgos Climáticos y Adaptación (CRA). Los módulos futuros respaldarán la alineación con el Acuerdo de París y la finalización automatizada de las secciones aplicables de la evaluación de adaptación (BB2), y se ampliarán para proporcionar una base para evaluaciones más detalladas de riesgos climáticos y de adaptación, según corresponda.

La metodología detrás de la herramienta está siendo desarrollada por un equipo especializado de expertos, en el que FutureWater aporta su experiencia en datos climáticos y de peligros, proyecciones de modelos climáticos y evaluaciones de riesgos climáticos. La metodología se basa en un proceso iterativo y consultivo con un grupo externo de expertos, empleados del ADB y especialistas en desarrollo de software y diseño de experiencia del usuario. Esta metodología define el cálculo del riesgo en función de datos espaciales y del proyecto sobre peligros, exposición y vulnerabilidad, así como de las entradas proporcionadas por los usuarios.

La herramienta también estará disponible para los países miembros del ADB. Dos proyectos piloto en Laos y Uzbekistán garantizarán que la herramienta se alinee con sus requisitos y conjuntos de datos.

FutureWater está involucrado en la validación de la metodología en estos países piloto y en el desarrollo de informes de ejemplo sobre la evaluación de riesgos y CRA.

Nature-based Solutions (NbS) can help ensure the long-term reliability of water resources. Research has shown they can – depending on circumstance – be more cost-effective and longer-lasting than grey infrastructure, while generating multiple co-benefits for carbon, biodiversity and human health. Despite the promise of NbS, however, water sector actors and their financiers usually prioritize investments in traditional grey infrastructure because they are more familiar with its costs, benefits and returns. Most of them are unfamiliar with how to develop and assess the value of NbS projects, though research shows they’re interested in tapping into their multi-faceted benefits.

The Financing Nature for Water Security project of The Nature Conservancy (TNC) aims to produce and disseminate guidance that enables water sector actors (government agencies, water utilities, grass-root NGOs) and their funders (donors, development banks and private investors) to invest in NbS-WS, at scale, by mobilizing sustainable funding and repayable financing. The project comprises of technical modules, guidance documents, supporting databases and training materials.

FutureWater has been contracted by TNC to support the development of one of the content modules assembled under the project. The module “Technical Options” will help the reader understand the water security challenge(s) they are confronted with and identify the types of NbS that could help address those challenges. In particular, Futurewater works on the creation of 12 technical factsheets to be included in an annex to the main documentation, with each factsheet highlighting the key technical aspects, benefits and risks, and economic dimensions of an NbS. In addition, an inventory of relevant NbS databases, platforms, and references is delivered.

All the technical factsheets generated within the project can be found here.

Scientists from around the world have assessed the planet’s 78 mountain glacier–based water systems and, for the first time, ranked them in order of their importance to adjacent lowland communities, as well as their vulnerability to future environmental and socioeconomic changes. These systems, known as mountain water towers, store and transport water via glaciers, snow packs, lakes and streams, thereby supplying invaluable water resources to 1.9 billion people globally—roughly a quarter of the world’s population.

The research, published in the prestigious scientific journal Nature, provides evidence that global water towers are at risk, in many cases critically, due to the threats of climate change, growing populations, mismanagement of water resources, and other geopolitical factors. Further, the authors conclude that it is essential to develop international, mountain-specific conservation and climate change adaptation policies and strategies to safeguard both ecosystems and people downstream.

Globally, the most relied-upon mountain system is the Indus water tower in Asia, according to their research. The Indus water tower—made up of vast areas of the Himalayan mountain range and covering portions of Afghanistan, China, India and Pakistan—is also one of the most vulnerable. High-ranking water tower systems on other continents are the southern Andes, the Rocky Mountains and the European Alps.

To determine the importance of these 78 water towers, researchers analyzed the various factors that determine how reliant downstream communities are upon the supplies of water from these systems. They also assessed each water tower to determine the vulnerability of the water resources, as well as the people and ecosystems that depend on them, based on predictions of future climate and socioeconomic changes.

Of the 78 global water towers identified, the following are the five most relied-upon systems by continent:

  • Asia: Indus, Tarim, Amu Darya, Syr Darya, Ganges-Brahmaputra
  • Europe: Rhône, Po, Rhine, Black Sea North Coast, Caspian Sea Coast
  • North America: Fraser, Columbia and Northwest United States, Pacific and Arctic Coast, Saskatchewan-Nelson, North America-Colorado
  • South America: South Chile, South Argentina, Negro, La Puna region, North Chile

The study, which was authored by 32 scientists from around the world, was led by Prof. Walter Immerzeel (Utrecht University) and Dr. Arthur Lutz (Utrecht University and FutureWater), longtime researchers of water and climate change in high mountain Asia.

 

In 2016, FutureWater released a new dataset: HiHydroSoil v1.2, containing global maps with a spatial resolution of 1 km of soil hydraulic properties to support hydrological modeling. Since then, the maps of the HiHydroSoil v1.2 database have been used a lot in hydrological modeling throughout the world in numerous (scientific) projects. A few examples of the use of HiHydoSoil v1.2 are shown in the report.

Important input of the HiHydroSoil database is ISRICS’ SoilGrids database: a high resolution dataset with soil properties and classes on a global scale. In May 2020, ISRIC has released the latest version (v2.0) of its Soilgrids250m product. This release has made it possible for FutureWater to update its HiHydroSoil v1.2 database with newer, more precise and with a higher resolution soil data, which resulted in the development and release of HiHydroSoil v2.0.

Soil information is the basis for all environmental studies. Since local soil maps of good quality are often not available, global soil maps with a low resolution are used. Furthermore, soil maps do not include information about soil hydraulic properties, which are of importance in, for example, hydrological modeling, erosion assessment and crop yield modelling. HiHydroSoil v2.0 can fill this data gap. HiHydroSoil v2.0 includes the following data:

  • Organic Matter Content
  • Soil Texture Class
  • Saturated Hydraulic Conductivity
  • Mualem van Genuchten parameters Alfa and N
  • Saturated Water Content
  • Residual Water Content
  • Water content at pF2, pF3 and pF4.2
  • Hydrologic Soil Group (USDA)

Download HiHydroSoil v2.0

The HiHydroSoil v2.0 database can be accessed after filling the brief request form below. A download link to the full dataset will then be provided. The HiHydroSoil v2.0 dataset is organized in two folders, one containing the original data for each of the six depths, and one with the aggregated subsoil and topsoil data. All data layers are delivered in geotiff raster format.

Another option is to access the data through Google Earth Engine. The HiHydroSoil v2.0 data is available on Google Earth Engine using the following link.

Important! To avoid lengthy download times, the data layers originally consisting of float data type were multiplied by a factor of 10,000, and subsequently converted to integer type. It is therefore required to translate the data to the proper units by multiplying with 0.0001. These steps are also described in the readme file delivered with the data.

The overall aim of the Guidance is to supporting adaptation decision making for climate-resilient investments with the main objective to scale-up ADB’s investments in climate change adaptation in Asia and the Pacific. The Good Practice Guidance on climate-resilient infrastructure design and associated training modules will help project teams to incorporate climate projections information into project design. The guideline is based both on insights gained by experts in supporting climate-resilient project development, and on state-of-the-art reviews of emerging engineering design and decision-making protocols that reflect the impacts of climate change. Sector guidance will be provided for agriculture and food security, energy, transport, urban development, and water. FutureWater takes the lead in the water sector guidance.

Training modules targeting member countries officials and ADB operational staff involved in the design of resilient infrastructure projects will be developed to facilitate the wider dissemination of, and capacity building around, the good practice guidance and enhanced availability of climate projections data. Training modules will be developed for both in person delivery at training sessions and distance learning to enable on-demand technical capacity building. The format of the in-person training sessions will be determined in consultation with the operational teams and could take a “training of trainers” approach.