El sistema eléctrico de Timor Oriental sigue dependiendo en gran medida del gasóleo importado, ya que dos centrales diésel suministran la inmensa mayoría de la producción. La fuerte dependencia de los combustibles fósiles importados expone al sistema a las fluctuaciones en los precios y el suministro de combustible, y ha impedido que la empresa pública, Electricidade de Timor-Leste (EDTL), pueda recuperar el coste del suministro, ya que en 2023 solo recuperó alrededor del 27 % de sus gastos. Dado que el sistema tiene una base tan limitada, el país se enfrenta a una inseguridad energética persistente y a unos costes elevados, con escasa generación renovable distribuida que pudiera reducir las pérdidas técnicas y reforzar la fiabilidad del suministro local. En los últimos años, esto ha reforzado una vulnerabilidad estructural en la seguridad energética del país, lo que subraya la necesidad de diversificar la combinación de generación y ampliar las fuentes de energía más limpias y asequibles.
Con el apoyo del Banco Asiático de Desarrollo, el Gobierno de Timor-Leste pretende hacer frente a estas limitaciones mediante la rehabilitación de una instalación renovable ya existente, aprovechando la alineación, las tomas de agua y la conexión a la red ya establecidas de la minicentral hidroeléctrica de Gariuai, y evitando así los cuellos de botella relacionados con la adquisición de terrenos y la obtención de permisos. La central de 326 kW, alimentada por manantiales y de tipo «a filo de río», situada cerca de Baucau, en la costa norte, fue el primer proyecto hidroeléctrico del país y se espera que, una vez restaurada, suministre electricidad renovable a la red nacional y sustituya a la generación a base de gasóleo. El proyecto tiene tres resultados principales:
- Rehabilitar y volver a poner en servicio una minicentral hidroeléctrica resiliente al cambio climático y su interconexión de transmisión, con requisitos técnicos y de rendimiento estandarizados documentados para su replicación,
- Fortalecer la capacidad institucional de EDTL para gestionar, operar y mantener la generación renovable distribuida resistente al cambio climático, y
- Actualizar el Plan Director Nacional de Energía Hidroeléctrica para reevaluar la viabilidad del proyecto y orientar el futuro desarrollo de las energías renovables en todo Timor-Leste.
Para evaluar la exposición y las vulnerabilidades de los componentes del proyecto ante posibles riesgos climáticos, se llevó a cabo una evaluación detallada de los riesgos climáticos y de desastres y de la adaptación (CDRA), basándose en las últimas proyecciones climáticas, datos relevantes sobre peligros e información local. Los conocimientos adquiridos permitirán al Banco Asiático de Desarrollo (ADB) integrar medidas eficaces de adaptación y mitigación en el diseño del proyecto, reforzar la resiliencia del sistema de suministro de energía renovable distribuida y garantizar un desarrollo resiliente al clima en todo el nexo agua-energía.



